El liderazgo en la norma ISO 14001:2015. Cláusula 5. ¿Quién se ha llevado mi ISO?

13/10/2015

El liderazgo en la norma ISO 14001:2015 se incluye en su cláusula 5. Razones no faltan para ello ya que un problema habitual en la aplicación, de la versión 2008 de la norma, era la falta de implicación de la alta dirección de las organizaciones en el sistema de gestión ambiental. La inclusión de una cláusula de liderazgo es uno de los cambios fundamentales de la revisión 2015 de la norma, y se entiende como la necesidad de que la alta dirección tome la iniciativa, gestione, promueva y evalúe el sistema de gestión ambiental (SGA).

En concreto, se incluyen 3 subcláusulas cuyo contenido e implicaciones se analizan a continuación:

Cláusula 5. Liderazgo ISO 14001 2015

5.1 Liderazgo y compromiso

Esta nueva cláusula establece que la alta dirección de la organización debe demostrar su liderazgo y compromiso en relación con el sistema de gestión ambiental a través de aspectos como por ejemplo:

– Asegurar que la política y objetivos ambientales establecidos son compatibles con la dirección estratégica y el contexto de la organización.

– Asegurar la integración de los requisitos del sistema de gestión ambiental en los procesos de negocio de la organización.

– Asegurar la disponibilidad de recursos para el sistema de gestión ambiental.

– Dirigir y apoyar a las personas para contribuir a la eficacia del sistema de gestión ambiental.

– Promocionando la mejora continua.

Aunque pueden delegar estas funciones en otros, la responsabilidad final se mantiene a nivel de la alta dirección.

5.2 Política ambiental

Esta cláusula corresponde a la de igual título de la versión anterior de la norma (4.2). No obstante, se han añadido aspectos puntuales entre los puntos que deben considerarse a la hora de establecer la política ambiental, entre los que te quiero destacar que se ha transformado el compromiso de prevención de la contaminación en compromiso de protección ambiental, quedando actualmente como sigue:

La alta dirección debe establecer, implantar y mantener una política ambiental que, dentro del alcance definido:

a)      Sea apropiada al propósito y al contexto de la organización, incluyendo la naturaleza, escala e impactos ambientales de sus actividades, productos y servicios

b)      Proporciona el marco para el establecimiento de los objetivos ambientales.

c)       Incluye un compromiso con la protección del medio ambiente, incluyendo la prevención de la contaminación y otros compromisos específicos con respecto al contexto de la organización (por ejemplo uso sostenible de recursos, mitigación del cambio climático o protección de la biodiversidad).

d)      Incluya un compromiso de cumplir con sus requisitos legales y otros requisitos, como los que se derivan del contexto y partes interesadas, como vimos en el post  El contexto de la organización en la norma ISO 14001:2015. ¿Quién se ha llevado mi ISO?.

e)      Incluye un compromiso de mejora continua del sistema de gestión ambiental para mejorar su desempeño ambiental.

La política se debe mantener como información documentada, se debe comunicar dentro de la organización y debe estar disponible para las partes interesadas.

5.3 Roles, responsabilidades y autoridades en la Organización

Esta cláusula corresponde con la 4.4.1 de la versión anterior de la norma. No obstante, se han modificado algunos aspectos puntuales entre los que destaca la desaparición de la necesidad de nombrar formalmente un Representante de la Dirección, aunque las funciones, responsabilidades y autoridades deben ser establecidas y comunicadas dentro de la Organización, para asegurarse que el sistema de gestión ambiental cumple con los requisitos de la norma y que existen reportes a la alta dirección respecto al desempeño ambiental.

La alta dirección es la responsable de que asignen y comuniquen funciones y responsabilidades, pero eso no quiere decir que sea el Consejero Delegado el que tenga que tenga que asumir las funciones del Responsable de Medio Ambiente.

Una reflexión antes de terminar por hoy. La cláusula 5 es una de las más fundamentalmente importantes cláusulas de la nueva norma, en la que el equipo de alta dirección debe ahora asumir la responsabilidad de todos los aspectos del sistema ambiental dentro de la organización, en la que la implicación de la dirección no es opcional. El liderazgo necesita ser definido y demostrado, desde la planificación estratégica a través de la fijación de objetivos, con el desempeño y la mejora continua, con todas las funciones de apoyo en el medio, incluida la comunicación. Esto requerirá un cambio fundamental en la forma en que la alta dirección se involucra a sí misma en la gestión del día a día y en el rendimiento del SGA.

Si te ha gustado, por favor, compártelo con las personas a las que crees que les puede ayudar en la transición de las normas. Nos vemos la semana que viene.

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